viernes 19 de agosto de 2011

Ay, mamá, este libro habla


Pues nada: que el futuro ya está aquí.

Bueno, casi. Cosa de dos meses. Tres si nos atarugamos.

Y es que estamos en plena modernización, pasando del papel al megabit. ¿Que a qué demonios me refiero? A que estamos grabando, diseñando y programando nuestros dos primeros libros electrónicos: ¿Cómo se piden las cosas? y Buen provecho: ¡animales al acecho! Y no solamente eso. También los estamos traduciendo al inglés y al francés. Bueno, yo no, que a duras penas me doy a entender en español chilango, sino gente que sí sabe. Gente preparada y minuciosa. Uno de los traductores es mi amigo Brad Drew, de la Universidad de Houston, muy leído él y más formal que el formaldehído (mis juegos de palabras van a la baja, perdón). No recuerdo en este momento el nombre de la traductora francesa, pero en lo que lo averiguo pongámosle por mientras uno emblemático: BrigitteBardot62.

Las ilustraciones tendrán una animación al estilo ruso, es decir, en diferentes planos y como hechas de recortes, mientras una narradora va contando la historia. O sea que los libros hablarán si uno lo desea. Porque también se puede elegir la función de leerlo como si fuera un libro tradicional, con las ilustraciones animadas, eso sí. Según me dice la editora, el formato electrónico estará disponible para los siguientes artefactos de la vida moderna: iPhone, Android, iPad y demás prodigios de la tecnología.

No, si estamos de un futuristas que pa' qué les cuento.

En cuanto tengamos más información, volveremos con cámaras y micrófonos a esta orilla de Internet. Por lo pronto, cambio y fuera.

Y buenas vibras a todos.

***

6 comentarios:

Lorena dijo...

Formidable, se lee formidable, y para mí, ésto en su real significado (formidabilis, del verbo formidare/temer)...te lo digo yo, tu servilleta que se quedó en el disc-man -a duras penas- y que cuando me enteré del mp3, ya iban en el mp4 y no sé qué tantas chivas más, incluidas todas las formas del ipod hasta el nuevo ipad...Yo, como dijera mi hermano Carlos: No pago con nada el sentir el papel en las manos. Muchas, retehartas felicidades, la vanguardia ante todo.
Saludos desde cordobaches, tierra del buen cáfe...perdón, perdón, quise decir café.

Alonso Núñez dijo...

Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido.

Cómo ves, mi querida Lorena: por fin este troglodita se ha animado a salir de la caverna. A ver si no me aplasta un mamut por andar de ídem.

Un fuerte abrazo hasta allá mero.

A.

Snucelo dijo...

Qué maravilla con la tecnologílla verdad Alonso jajjajaja. Te felicito y espero conseguir alguno por ese medio. Saludos =0)

La misteriosa traductora dijo...

Que no soy B.B. sino M.M.
Otras pistas: mi nombre podría ser el de una abeja que pudo ser un personaje de libro en algún momento... Y mi appellido, el nombre de una diosa romana, también nombre de alguna región vinícola del Sur de Francia.
¡Que ya aclaren el misterio!

La misteriosa traductora dijo...

Que no soy B.B. sino M.M.
Otras pistas: mi nombre podría ser el de una abeja que pudo ser un personaje de libro en algún momento... Y mi appellido, el nombre de una diosa romana, también nombre de alguna región vinícola del Sur de Francia.
¡Que ya aclaren el misterio!

El de la Triste Figura dijo...

Bonísimo.

La abeja: Matilde. La diosa: Minerva. La culpable de que ande yo inventando nombres: Elisa, que nunca me dice bien las cosas: "Tenemos una traductora francesa maravillosa", fue lo único que me dijo.

Bienvenida, M. M., a este humilde blog abandonado.

Y mucho gusto.

Mi nombre, el del sin par hidalgo manchego. Mi apellido, uno que en español antiguo vendría siendo algo así como "hijo de Nuño".

***